La Moussaka es un plato tradicional de los Balcanes y de Medio Oriente. Su ingrediente estrella es la berenjena. Este producto típico de nuestra cocina mediterránea esconde multitud de beneficios para nuestra salud. ¡Descubre cuáles son en esta deliciosa receta!

La berenjena, con un sabor delicioso y una textura suave, presentan una cantidad elevada de agua, siendo el mayor componente en su peso total. Su alto contenido en fibra, sobre todo en la piel y en las semillas, favorece el buen estado de la flora bacteriana, por lo que se considera un alimento ligero y digestivo. Es rica en minerales como el potasio, el calcio, el azufre y el hierro. También posee cantidades importantes de vitaminas B y C. Un consejo, si quieres aprovechar todos sus nutrientes, se recomienda quitar solo el caparazón verde, y mantener su piel, ya que en ella se concentran la mayor parte de sus propiedades vitamínicas, entre ellas, sales minerales, fibra y celulosa.  

Ingredientes:

½ Kg de carne de cordero picada

½ Kg de berenjenas

1 cebolla

2 dientes de ajo

Aceite de oliva virgen extra

Sal y pimienta

¼ de vaso de vino tinto

1 vaso de salsa de tomate

½ litro de salsa bechamel

100 gr de queso rallado

Elaboración:

Lavamos y cortamos las berenjenas en rodajas no muy finas, salpimentamos y las ponemos en una bandeja durante 40 minutos para que suelten el agua.

Mientras preparamos el relleno, cortando la cebolla y el ajo en trozos muy pequeños, los ponemos en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra, le añadimos la carne picada, la removemos para que se suelte con la ayuda de una rasera, añadimos el vino tinto y dejamos que se reduzca, cuando se haya reducido añadimos la salsa de tomate y una pizca de sal, mezclamos y dejamos cocer durante 5 minutos.

En una sartén amplia ponemos aceite de oliva virgen extra para freír las láminas de berenjena. Las freímos hasta que estén doradas y vamos montando la moussaka. En una fuente apta para horno ponemos una cama de berenjenas, cubrimos con la mitad de carne y con una capa de bechamel. Repetimos la misma operación y en esta última capa le espolvoreamos por encima el queso rallado, horneamos durante 15 minutos y listo para servir.