Fácil de comer, nutritiva y sabrosa, la cereza es para muchas personas el snack preferido para llevar a cualquier parte. Pero además de snack, con esta fruta se pueden hacer variedad de platos y recetas súper saludables y riquísimos. Con casi el 85% en agua, un contenido prácticamente nulo en grasa, pequeñas cantidades de proteína vegetal y el resto carbohidratos, esta fruta se convierte en un alimento ideal para picar entre horas y mantener nuestro cuerpo hidratado en esta época del año tan calurosa. Contiene antocianinas y ácido elágico, unas sustancias que actúan de antioxidantes naturales y que funcionan como componentes de tipo antiséptico, protegiendo al organismo de infecciones y ayudan a eliminar toxinas. Además, también ayuda a regular el ritmo cardiaco y los ciclos de sueño del cuerpo. Las cerezas se usan como potente depurativo intestinal ya que gracias a sus componentes nutricionales, reducen la acumulación de gases intestinales y malestares digestivos y evitan el estreñimiento. Las cerezas nos aportan principalmente vitaminas C, B9 y A, y son conocidas como el ‘alimento del cerebro’, ya que refuerzan la salud cerebral y la prevención de pérdida de memoria. Son una fuente de fibra importante y tienen poderosos beneficios antinflamatorios. ¡Además está en su mejor época para consumir y disfrutar de su sabor y de estas numerosas propiedades nutritivas! ¿Qué más podemos pedir para un postre ideal?

Ingredientes:

120 gr de mantequilla

240 gr de azúcar

3 huevos

200 gr de harina

1 cucharadita de levadura en polvo

½ cucharadita de sal

120ml de leche

1 cucharadita de extracto de vainilla

120 gr de cerezas cortadas en mitades y sin hueso

Elaboración:

Incorporamos en la batidora el azúcar y la mantequilla y mezclamos bien, se incorporan los huevos y mezclamos suavemente con la crema, añadir un tercio de la harina y mezclar bien. En un bol aparte mezclar la vainilla con la leche e incorporar la mitad a la crema, ahora incorporar otro tercio de la harina y remover para que vaya quedando todo bien mezclado, incorporar el resto de la leche y de la harina. Importante, seguir estos pasos para que vaya integrándose bien todo y se quede una masa homogénea.

Después, se vierte todo sobre un molde antiadherente o untado con mantequilla y se reparte bien. Poner en la parte superior de la masa las cerezas cortadas en mitades y a modo de decoración.

Introducir en el horno precalentado previamente a 170º y dejar cocer durante 40 minutos. Dejar reposar durante 20 minutos aproximadamente antes de desmoldar. ¡Listo para saborear y cuidar tu cuerpo y mente!